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Defensorías Comunitarias
¿Cómo se conforman?
¿Quiénes las conforman y donde?
Las conforman personas que son reconocidas por la comunidad; docentes, padres de familia, consejos estudiantiles; que tengan interés y sensibilidad por el tema de derechos de la niñez y adolescencia y sobre su problemática, las ganas de aprender a diario creyendo en las capacidades de niños, niñas y adolescentes; no hay un número fijo de integrantes de una Defensoría Comunitaria lo ideal es que toda la comunidad se apropie del proceso de exigibilidad del cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Se conforma en cualquier organización social, urbana o rural. Se recomienda que se haga un análisis conceptual de cada uno de los elementos de la definición, con los participantes de los procesos de creación de las Defensorías.
Fases:
1. Proceso de sensibilización: En esta fase se deben generar las condiciones comunitarias para la comprensión del ejercicio y goce de derechos de NNA.
Se debe conseguir evaluar cómo han sido las relaciones al interior de la comunidad e iniciar el camino de la reflexión de cómo deberían ser. Siempre se debe mencionar el enfoque de derechos y lo que esto implica. Reconocer y comprender los principios de la Doctrina de Protección integral a través de dinámicas que entiendan y atiendan los requerimientos de las comunidades donde se realiza el proceso. Siempre el Desarrollo Humano deberá ser el centro de todo el ejercicio, dejando en claro que de esto dependen todas las relaciones.
La comunidad DEBE identificar y fortalecer las formas de organización comunitaria existentes pues de ellos depende el éxito de las defensorías. Esta identificación debe establecer sus espacios territoriales de incidencia y trabajo, el rol que han venido cumpliendo y contraponerlo con lo que deben cumplir en torno a la vigilancia y exigibilidad de derechos.
Sugerencias metodológicas:
Lecturas relacionadas con derechos (Antoine de Saint-Exupery, Humberto Maturana, Ferrajoli, etc.), películas especializadas (Los niños del cielo, Volver a casa, Martín H, etc.), cartillas y materiales propuestos por las diferentes entidades de atención que tengan experiencia en el tema.
2. Diagnóstico: Sin importar la herramienta con la que se consiga la información, lo importante es la actitud de quien la recabe (facilitadotes, mediadores, etc.). Esta actitud debe ser:
a) no directiva (no se dirige, se acompaña el proceso. Sería irresponsable dirigir un proceso conductual).
b) Se debe tener claridad del proceso (claridad en la planificación de la intencionalidad de cada momento del proceso y de cada herramienta a utilizarse).
c) Asegurar la participación de todas y todos (procesos democráticos previos, provocando la participación de los acostumbrados a no ser protagónicos, que no pertenecen a los círculos de poder comunitario, etc.).
d) Que física y anímicamente transmita su interés en el proceso (escucha total), en las personas y en sus aportes; actitudes que se evidencian en una correcta sistematización y retroalimentación.
e) Debe provocar la visibilización de las diferencias entro los participantes, para que el proceso se construya desde el reconocimiento de las capacidades individuales.
f) Reconocer que nunca se parte de cero. Que nadie sabe todo y nadie ignora todo. Que la verdad se construye.
Como resultado del diagnóstico se debe obtener los problemas caracterizados y priorizados, las causas y consecuencias; y una idea aproximada de cómo resolverlos.
Sugerencias metodológicas:
Utilizar las herramientas de diagnóstico rural participativo (DRP) :
- Historia de la comunidad,
- mapa físico,
- mapa territorial,
- cortes transversales,
- mapa de tendencia,
- mapa de actores,
- mapa relacional,
- mapa social.
Se recomienda también utilizar la herramienta de las 6 ayudas (qué, cómo, cuándo, quién, dónde, por qué) para hacer más exhaustiva la recolección de datos.
También se puede recurrir a encuestas puntuales o métodos alternativos de recolección de información; secuencias diarias, líneas de tiempo, rangos de riqueza y pobreza, ciclos anuales, rango por pares, herramientas de clasificación, revisión de registros, observación participativa, estudios de casos, entrevistas, dibujos y cartillas, juegos de roles, inventario de recursos de la comunidad, etc.
3. Negociación: Es un momento intermedio entre las fases de diagnóstico y planificación donde, en función de los resultados obtenidos en el diagnóstico, se define la necesidad o no de constitución de la defensoría comunitaria y se construye con la comunidad y los actores locales la planificación de implementación de la Defensoría. Durante este momento se llega a los acuerdos que la comunidad considera son primordiales.
Sugerencias metodológicas:
Todos los temas deberían tratarse en una Asamblea comunitaria con la participación de todas y todos los habitantes, más las personas identificadas como claves en el mapa de actores y que puedan aportar al cumplimiento de los objetivos construidos en el diagnóstico.
Luego de reconocer la situación real del ejercicio y vigilancia de los derechos de niñez y adolescencia en la comunidad, se debería preguntar ‘¿qué hacemos?’, de tal manera que se intencione la conformación de la o las defensorías comunitarias y su respectiva directiva, en función de los parámetros de selección que se consideren más oportunos.
4. Planificación: Se recoge la información producto de la negociación y se estructura la planificación final en donde deben constar al menos los siguientes momentos:
- Problema(s) identificado y priorizado(s).
- Actividades para la resolución de dichos problemas.
- Quién, quiénes, con qué recursos y en qué tiempos lo van a hacer.
- Actividades adicionales para la mejor aplicación de las soluciones (talleres de capacitación, encuentros, creación de otros proyectos, otras formas de participación comunitaria, etc.).
- Tiempos y herramientas de seguimiento, monitoreo y evaluación con sus respectivos responsables.
Sugerencias Metodológicas:
Para la planificación estratégica, los mejores resultados los hemos obtenidos a través de identificar con suficiencia el problema a partir de la comprensión de la real dimensión de los conflictos internos comunitarios, utilizando herramientas estadísticas gráficas que visibilicen la magnitud del hecho estudiado (pasteles, barras estadísticas, dibujos, etc.).
Esta suficiencia del entendimiento del problema depende de la correcta caracterización de los nudos críticos encontrados en los árboles de problemas, herramienta en la que “situamos en el tronco es problema y desglosamos a modo de raíces cuales son sus consecuencias hasta llegar a causas pequeñas. A modo de ramas especificamos cuales son sus consecuencias” .
En la planificación hay que tomar en cuenta el mapa de actores para que se haga visible su corresponsabilidad en la ejecución del proceso.
La planificación estará determinada para corto, mediano y largo plazo.
No se puede perder de vista que la Defensoría Comunitaria es el espacio más apropiado para el efectivo aterrizaje de la Agenda Social de la Niñez y Adolescencia.
Siempre deberán constar las actividades que van a cumplir las Defensorías Comunitarias en los 3 ámbitos de su competencia: promoción, defensa y vigilancia de derechos de niñez y adolescencia. La promoción será entorno a identificar elementos positivos y negativos en las prácticas de la comunidad para sostenerlos o modificarlos; sobre todo en la prevención y en el reconocimiento de los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos. La defensa, por otro lado, deberá procurar que la comunidad, como defensora de los derechos, esté permanentemente atenta a los acuerdos de convivencia tácitos y negociados al interior de la comunidad, para que cuando hayan violaciones flagrantes a ellos, las Defensorías actúen. Finalmente, la vigilancia pretende evidenciar los procesos de control social y rendición de cuentas, temas que serán analizados en la siguiente fase.
5. Ejecución: Es la fase en la cual se pone en práctica todo lo planificado. En esta fase se debe dar énfasis a los sentires comunitarios cuidando de no caer en la ‘culpa’ pues esto acarrearía justificar la aplicación de la doctrina de situación irregular en las prácticas y lógicas comunitarias.
Sugerencias metodológicas:
No se debe perder de vista que esta fase es, por demás, larga. Y es que el seguimiento a las actividades; el monitoreo a los resultados en corto, mediano y largo plazo; y las evaluaciones programadas se deben realizar a la par que la ejecución; con la intencionalidad de vigilar que siempre exista coherencia entre lo negociado y lo aplicado; de tal suerte que si no concuerda, se realicen de inmediato procesos de rendición de cuentas y control social.
6. Exigibilidad: Este, al igual que la negociación, es un momento entre la ejecución y la evaluación. Para este momento se sugiere que las herramientas de rendición de cuentas y control social sean construidas y acordadas previamente con las comunidades; y que su decisión de aplicarlos sea, de preferencia, en asambleas o espacios de participación mayoritario. Si en la planificación los actores involucrados no están cumpliendo (incluso después de la rendición de cuentas) con lo negociado y planificado, se deben tomar otras medidas de exigibilidad, entre las que pueden estar las acciones administrativas de protección (Art. 236 CNA) y las acciones judiciales de protección (Art. 264 CNA), sin detrimento de las denuncias a las Juntas Cantonales de Protección de Derechos, a la Defensoría del Pueblo o a los Juzgados especializados, según sea del caso.
Sugerencias metodológicas, al respecto de los procesos de control social.
En el caso de las defensorías comunitarias, siempre será pertinente identificar en que momentos o fases de su construcción, evaluación o planificación está la comunidad para, en función de eso, utilizar la herramienta de control social que se detalla a continuación:
- Identificación de oportunidades:
Se refiere a la pregunta ¿a qué acto o hecho hacemos control social? “es decir, cuál es el servicio, tema, plan, proyecto o instancia que será objeto de control social por parte de la ciudadanía organizada” .
- Acuerdo Político que se puede llegar en la negociación:
Marco general de lo que se va hacer
- Diseño y validación del proceso (trabajo político posterior):
Pasos detallados del proceso
- Conformación de las comisiones de control social (en la que pueden participar los Defensores comunitarios):
Se conformarán las comisiones participativamente.
- Elaboración y validación de informes, (trabajo del equipo de defensores):
Análisis de datos y elaboración de informes
- Pronunciamiento de la Comisión de Control:
Se dan a conocer los resultados y se definen primeros acuerdos
- Planificación de cambios y propuestas:
Plan de trabajo que, de existir defensoría, debe estar recogido en la planificación.
- Gestión del saber (otra asamblea general para identificar el mejoramiento del servicio y acciones de acuerdo a prioridad):
Que todos conozcan los resultados.
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